La verdad poco contada detrás del balneario de Coveñas.

De Milton Otero

18 enero, 2020

La artista y ecologista Maria Claudia Termes desde hace dos años volvió a su mar de Coveñas para sembrar semillas de esperanza creando la cultura del reciclaje y la conciencia ambiental en los niños.  

Esta paisa con raíces costeras Intenta contra viento y marea dejar un legado de cultura ambiental porque ella sabe el valor que tiene un sitio como este para el planeta, un lugar donde ha vivido toda su vida al cual se conoce como la palma de su mano, al que intenta cuidar haciendo pedagogía ambiental como una sola golondrina para hacer verano, hasta ahora sin la ayuda de nadie y menos de los Alcaldes, y la corporación Car Sucre quienes ha sido ajenos a su labor, a pesar de tener una fundación llamada “Los Niños de la Mar” que enseña a las nuevas generaciones   con el corazón en la mano y sus pies descalzos a crear conciencia ambiental cuales salva faunas en la protección de la vida marina, es invisible para ellos…

La Fundación Los»Niños de la Mar» ha trascendido allende las fronteras llevando el mensaje ambientalista de convertir los desechos tirados al mar en arte, a través de la cultura del reciclaje.

Maria Claudia y su Fundación ha recibido menciones de honor y reconocimientos importantes a nivel departamental y nacional e internacionalmente, por su encomiable labor en el cuidado del medio ambiente sin embargo es invisible para la «Corporación Car Sucre» y las Alcaldías que hasta ahora han pasado por la historia de Coveñas,

De otro lado el crecimiento desmesurado de su infraestructura urbanística en este sector llamado «Punta de Piedra» ha avanzado desproporcionadamente alejado de una planificación municipal ajustada al cuidado del medio ambiente especialmente.

Ambiental
Coveñas
Tolú
PUBLICIDAD